Noticias y ciencia (8)

Como es el super cerebro de un emprendedor

 
 
 
Cómo es el supercerebro de un emprendedor

La neurología sostiene que el ser humano es capaz de aprenderlo todo. ¿Incluso la capacidad para montar su propio negocio?

 

El emprendedor Javier Marca dejó el diseño gráfico en 2008 para montar su propia panadería en Madrid (Panic). / Luis Rubio

 

¿Tenemos los españoles madera de emprendedores? A tenor de los resultados que se desprenden del Informe Global Entrepreneurship Monitor (GEM) España 2013, la respuesta es no. Según este estudio, solo el 5,2 % de la población se habría decidido en 2013 por la vía del trabajo por cuenta propia para ganarse la vida o, como diría Mario Alonso Puig, médico especialista en cirugía general y digestiva y autor de El cociente agallas (Espasa), “para sacar la mejor versión de sí mismos”. Y para ello deciden salir de su zona de confort y dar rienda suelta a su entusiasmo, determinación, compromiso, persistencia y paciencia en pos de un único objetivo: vivir de su propia empresa. Meta complicada y arriesgada, como prueba el mencionado porcentaje del GEM 2013. Pero, ¿por qué esta cifra no es mayor? ¿Qué tienen de especial las mentes de ese 5,2 % de emprendedores? Aunque con matices, las respuestas de los expertos convergen en una misma dirección: proactividad, compromiso, motivación, capacidad de sacrificio e ilusión.

La proactividad es lo que, según Sergio Fernández, director del Máster de Emprendedores del Instituto Pensamiento Positivo, tienen en común la mayoría de los emprendedores. Mientras que la ilusión es el factor diferenciador entre emprendedores y no emprendedores que apunta la directora de La Escuela de Emprendedores (LEDE), Leticia Prada. A estas facultades y rasgos psicológicos, Alonso Puig añade el optimismo, “ya que una persona positiva tiende a generar menos emociones negativas como el miedo, la ansiedad o la frustración”. Un matiz: “El miedo, en su justa medida y combinado con la dosis adecuada de ilusión y confianza, hace que la persona busque la oportunidad sin ignorar los peligros”.

Más rápidos e intuitivos

Si quiere emprender, debe…

Sergio Fernández, director del Instituto Pensamiento Positivo

1. Encontrar su pasión

2. Dedicar a su proyecto todas las horas que precise

3. Centrar su energía en aportar valor a las personas

4. Identificar qué problemas puede resolver y, después, solucionarlos

5. Aprender algo nuevo cada día y aplicarlo

En los últimos años, numerosos estudios han demostrado que hay zonas del cerebro que los emprendedores desarrollan más y mejor que las personas que nunca han iniciado una actividad económica por su cuenta. Entre ellos, el liderado por el profesor Maurizio Zollo, del Massachusetts Institute of Technology, revela que los emprendedores toman decisiones con más rapidez, mantienen una visión global más amplia y son capaces de desestimar con mayor facilidad la distorsión del entorno. Otro trabajo (Brain Cortical Organization of Entrepreneurs During Visual Stroop Decision Task) llevado a cabo por el profesor Peter Bryant del IE Business School y los profesores de la Universidad Complutense de Madrid Tomás Ortiz, Agustín Turrero y Juan M. Santos, llega a la conclusión de que un rasgo que caracteriza a los emprendedores en la toma de decisiones es un cierto nivel de impulsividad unido a un rápido análisis cerebral, una respuesta motora más temprana y una lentitud en cerrar el proceso cognitivo. En este sentido, Carlos Tejero, vocal de la Sociedad Española de Neurología (SEN), recalca “la rapidez y la seguridad en la toma de decisiones como dos de los rasgos fundamentales” que diferencian una mente emprendedora de una que no lo es. Y eso implica la coordinación de diferentes sectores del cerebro: “En la corteza prefrontal se realiza la toma de decisiones, pero es necesario que esa zona ejecutiva interactúe con las redes sensitivas —localizadas en el lóbulo parietal—, valorando la información del entorno, estableciendo un juicio entre pros y contras y monitorizando el éxito de nuestra decisión”.

Bailan con la incertidumbre

“En esto de emprender la genética tiene poco que decir”, opina Mercedes Alfonso, presidenta de ASECAM (Asociación de Emprendedores de la Comunidad de Madrid) y empresaria desde hace más de 20 años. En su opinión, “un ambiente propicio en la familia, en la escuela y en los centros de formación, sin duda fomentarían una actitud emprendedora. Pero en España todavía hay mucho por hacer en estos ámbitos”. Asimismo, tanto Alonso Puig como el coach Sergio Fernández se muestran convencidos de que no es necesario nacer emprendedores, ya que todas las personas somos capaces de aprenderlo todo, incluyendo las aptitudes y actitudes para sacar adelante un proyecto propio. ¿Se puede concluir entonces que con el entrenamiento adecuado cualquiera podría dar el salto y convertirse en un emprendedor de éxito? Lo cierto es que la respuesta no es fácil. Alonso Puig advierte de que esta capacidad no significa que podamos convertirnos en lo que queramos, si no en la mejor versión de lo que ya somos. “Del mismo modo que la semilla de un manzano nace para convertirse en árbol, nosotros estamos llamados a desplegar todo nuestro potencial y a convertirnos en quienes estamos llamados a ser. Haga lo que haga, no me convertiré en un olivo...”, concluye. En esta misma línea, Leticia Prada reconoce la capacidad del ser humano para adquirir y desarrollar habilidades empresariales, pero la experta limita la posibilidad de ser emprendedor a aquellas personas que poseen unos rasgos de personalidad específicos. Y recalca: "Para que tenga éxito no solo debe tener las aptitudes para sacar adelante su idea de negocio, también tiene que saber bailar con la incertidumbre, ya que será su compañera de viaje, al menos en las etapas iniciales. Y esto no se aprende”.

Cerebros de plástico

La mayoría de los especialistas en neurología corroboran lo que ya apuntaba Mario Alonso Puig: con el entrenamiento adecuado todo ser humano puede desarrollar a voluntad las áreas del cerebro donde se ubican las habilidades que favorecen la actividad emprendedora. “La distribución de la densidad de neuronas en cada zona del cerebro depende de factores genéticos y de desarrollo, pero no se trata solamente de agrupar neuronas, sino también de conectarlas, y esas conexiones se pueden fomentar con estímulo, es decir, se pueden aprender. Esto lo hemos podido comprobar en la rehabilitación de personas que han sufrido daños en esas zonas”, apunta el neurólogo Carlos Tejero. Este aprendizaje es posible gracias a que el cerebro es un órgano plástico, abierto a mejorar constantemente mediante la neurogénesis o proceso de formación de nuevas neuronas a partir de células madre. Un proceso clave “en la memoria, el aprendizaje, la gestión del estrés y el control del miedo”, explica Alonso Puig. Además, en su opinión, podemos favorecer el proceso de la neuroplasticidad (propiedad del sistema nervioso a la que debemos esta capacidad de aprendizaje infinito), manteniendo ciertos hábitos como la práctica regular de ejercicio físico: “Las personas que se mueven más generan cambios positivos en sus cerebros. También aquellas que buscan lo positivo, aprenden a reconocer y a descubrir más rápidamente las oportunidades. Por último, las que tienen expectativas favorables sobre sí mismas y sus posibilidades, regulan sus emociones de una manera muy diferente de como lo hacen las que siempre esperan lo peor”.

Conexiones de felicidad

Es frecuente relacionar una carrera profesional brillante con el triunfo en la vida o la felicidad. Sin embargo, Alonso Puig supedita el éxito profesional al personal, ya que, “es incompatible a tener que renunciar a tu salud, a tu familia o a tus valores”. En cualquier caso, el camino hacia la consecución de nuestro sueño empresarial podría identificarse con el viaje a la felicidad personal de cada uno, o al menos así lo cree este médico y conferenciante: “Al salir de la zona de confort el cerebro comienza a generar más conexiones entre sus neuronas, empieza a progresar. Y como la felicidad está muy conectada con la percepción de crecimiento, las personas emprendedoras viven la vida con más intensidad en lugar de verla pasar”

 

 

 

¿Hay un emprendedor dentro de ti?

 
 
 
 
 

¿Hay un emprendedor dentro de ti? Descúbrelo

Los expertos sostienen que un buen empresario no siempre nace con las aptitudes para ser un líder nato, sino que cualquiera puede aprenderlo

 
 

© Alberto Ruggieri / Corbis

 
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Un 29% de los que decidieron emprender durante 2013 en España lo hizo por necesidad. Ni impulsados por el deseo de dejar una huella en el campo de la innovación ni porque posean un gen empresarial. Su razón para poner en marcha un negocio fue la situación económica del país y su empeño en encontrar una salida. Ese porcentaje sitúa a los españoles siete puntos por encima de la media de la Unión Europa, según el informe Global Entrepreneurship Monitor (GEM) de 2013, el principal barómetro internacional sobre el emprendimiento.

A priori, se podría pensar que un emprendedor desprovisto de atrevimiento e imaginación jamás podría sobrevivir en el competitivo universo de los negocios, pero los expertos sostienen que un buen empresario no siempre nace con las aptitudes para ser un líder nato, sino que cualquiera puede aprenderlo. La motivación es el factor clave.

Así lo defiende el economista y autor de El libro negro del emprendedor, Fernando Trías. “La dicotomía de nacer o no emprendedor contiene un error en el enfoque. No se trata de ser un empresario nato, sino de determinación y capacidad de trabajo”. Trías publicó en 2007 esta guía después de un exhaustivo trabajo de campo con cerca de 50 emprendedores españoles que fracasaron. La clave para que una idea sea rentable es que detrás de ella haya ilusión, defiende. “El camino es arduo y muchas veces hay que pelear con la administración o con los bancos para conseguir financiación. Se debe tener tesón”.

La dicotomía de nacer o no emprendedor contiene un error en el enfoque. No se trata de ser un empresario nato, sino de determinación y capacidad de trabajo

Una de las conclusiones de su análisis es que en la mayoría de casos lo que hace que un negocio no salga adelante es la falta de entendimiento entre los socios. La comunicación es esencial, ser honesto desde el minuto uno y dejar claras cuestiones como el tiempo que dedicará cada uno o qué cantidad de dinero aportará cada socio. En cuanto a las aptitudes, Trías sí defiende que todo emprendedor debe tener tolerancia a la incertidumbre. “Hay gente que prefiere la seguridad, la rutina o que sea otro quien acarree con su nómina. Cuando esas personas montan un negocio lo pasan muy mal. El emprendedor debe tener el deseo de actuar en un entorno incierto”.

El profesor de IESE Business School Juan Roure considera que emprender no es un proceso que esté vinculado a las características innatas de la persona. “El autoconocimiento es muy importante, ser consciente de en qué eres bueno y en qué áreas necesitas apoyo. Todo se puede aprender”. Lo más difícil de entrenar es la sensibilidad para detectar oportunidades de negocio, una habilidad en la que el entorno juega un papel esencial. “Moverse en un ambiente de trabajo que esté en permanente cambio, por ejemplo el sector tecnológico, ayuda mucho a identificar nuevas ventanas de negocio.

Hay que ser rápido”. El emprendedor de éxito suele ser generalmente una persona de mediana edad, de entre 35 y 50 años; al joven le cuesta más detectar los huecos porque no conoce el mercado. “Para conseguir que una idea cale es importante adquirir experiencia en el campo que nos interese o nos apasione, hacer contactos y estudiar cómo han funcionado en otros países proyectos similares”. Roure aconseja probar la idea de forma paralela al empleo, sin dejar el puesto de trabajo.

Los españoles que montaron una empresa en 2013 no por necesidad económica sino tras identificar una oportunidad de negocio fueron el 33% del total de emprendedores, una cifra por debajo de la media europea que se sitúa en el 47%. En datos generales, la tasa de actividad emprendedora en España en 2013 (ratio que mide las iniciativas lanzadas al mercado sobre la población de 18 a 64 años) fue del 5,2%, tres puntos menos que la media de los países que basan su crecimiento en la innovación, según el informe GEM.

Entre los rasgos genéticos comunes destacan la necesidad de tener el control de la situación y la tendencia a asumir riesgos

Leticia Prada, de 32 años, coach especializada en inteligencia emocional y neurociencias, montó en diciembre del pasado año La Escuela de Emprendedores (LEDE) en A Coruña. Entre otros servicios de asesoramiento ofrece sesiones de coaching, que sirven al emprendedor para reafirmarse y estar seguro de que quiere ser empresario. “Algunos lo ven como una alternativa al desempleo y lo utilizan como una salida en la que realmente no creen. Para evitar que a medio o largo plazo se desinflen, en los procesos de coaching averiguamos cuál es realmente su objetivo, porque todos tenemos algo que nos apasiona”, explica Prada.

Lo esencial es que haya un para qué claro, una idea destinada a cubrir una necesidad. Se trata de sesiones individuales en las que se detectan posibles déficits del emprendedor para trabajar la raíz del problema y aplicar una solución. Los tres valores esenciales para salir adelante son el compromiso -para evitar hundirse ante cualquier contratiempo- , la capacidad de adaptación -modificar la idea de negocio si no cuaja en el mercado- y la responsabilidad suficiente para exigirse a sí mismo un ritmo adecuado de trabajo. “Cada persona puede tener una serie de frenos que le impiden comprometerse. La situación familiar o el entorno pueden ser algunos de ellos. Al igual que modificamos comportamientos en terapia con un psicólogo, estos muros se pueden derribar con un proceso de coaching”.

Más allá de la opinión de los expertos, están los estudios científicos, y algunos de ellos sí consideran que los emprendedores presentan cualidades en común. El estudio Individual and Enviromental Determinants of Enterpreneurship, publicado en 2005 por el International Entrepreneurship and Management Journal (EE UU), señala que a la hora de emprender influyen tanto factores genéticos como socioculturales. En lo referente a la genética, destaca cuatro signos comunes: la necesidad de tener el control de la situación; el deseo de mejorar los resultados y sentirse responsable de ello; la tendencia a asumir riesgos, y el liderazgo.

Sobre esta última cualidad, el profesor de la Escuela Internacional de Dirección Empresarial (ESEM) José Manuel Martín considera que en todo equipo sale un líder natural. “Un emprendedor no se debe echar atrás porque no le nazca liderar. El buen director sabe delegar e identificar a las personas más adecuadas para cada función dentro de la empresa”.

Para los indecisos, el Ministerio de Industria lanzó en 2003 la herramienta Autodiagnóstico del Emprendedor, un cuestionario con 25 preguntas cerradas sobre aspectos como la motivación, la iniciativa, la energía personal, el perfil psicológico, la capacidad de relación y de análisis, la innovación, creatividad y propensión al riesgo. El objetivo es que el futuro dueño de un negocio se someta a un test para saber si realmente ha llegado el momento de despegar.

 
 

 

 

Las escuelas quedarán obsoletas

 
Richard Gerver, asesor y experto en educación

“Las escuelas quedarán obsoletas antes de lo que creemos”

  • “¿Por qué estudiamos asignaturas? Es una manera ridícula de parcelar el conocimiento”
  • “Los padres acabarán cuestionando las escuelas. La educación colaborativa ganará peso”
 

“Las escuelas quedarán obsoletas antes de lo que creemos”

 

Richard Gerver (Londres, 1969) era un director de escuela más hasta que se puso al frente de la Grange Primary School, una de las peores de Reino Unido. Dos años después, el colegio se situó entre los primeros del país y se ponía como ejemplo de innovación en todo el mundo. Gerver se dedica hoy a asesorar escuelas a través de The International Curriculum Foundation, de la que es cofundador. También recorre el orbe hablando de su modelo de educación, basado en crear contextos reales en los que se mezclen varias disciplinas. Fue uno de los ponentes estrella del , organizado la semana pasada en Madrid por Ser Creativos.

Si le dieran plenos poderes para cambiar el sistema educativo de su país, ¿qué haría?

Empezaría por formular la pregunta fundamental: qué tipo de seres humanos queremos que sean nuestros hijos cuando hayan completado su educación. En esta discusión implicaría a educadores, pero también a emprendedores sociales, empresarios, ONG, líderes de pensamiento y, solo si fuera imprescindible, a políticos [risas]. Creo en el antiguo proverbio africano que dice que hace falta todo un pueblo para educar a un solo niño.

¿Qué forma tomaría su sistema?

“Cada país debe buscar un modelo propio”

Gerver dice que los maestros deben tomar la sartén por el mango. “No podemos caer en la actitud victimista de que el sistema no nos deja hacer cosas nuevas. Los profesores debemos actuar como profesionales, y los profesionales solucionan problemas”.

Por ahí empezó la revolución que llevó a cabo Gerver en la Grange Primary School. “Cuando llegué vi que los maestros habían perdido su pasión. Les dimos poder para que cambiaran las dinámicas. Queríamos crear un currículum y una experiencia para los estudiantes que fuesen ricos en contextos. Para ello explotamos el concepto de los juegos de rol. Representábamos situaciones en emisoras de radio, televisiones, cafés, museos, tiendas... Todo aquello que nos encontramos en la vida real. Cuando aprendían lengua, matemáticas o ciencias lo estaban haciendo en situaciones parecidas a la realidad”, recuerda.

En su opinión, ningún país ha dado con la fórmula ideal en materia de educación. “En todos los Estados podemos encontrar iniciativas muy interesantes. No solo en los escandinavos y en Asia. Los modelos no son exportables. Cada país debe ser capaz de encontrar un sistema que le funcione y se adapte a su realidad”.

Gerver considera muy interesante , orientado a las competencias necesarias en la vida laboral. “Creo que su trabajo es muy interesante, porque trata sobre el desarrollo del conocimiento, el cerebro, la evolución humana, las capacidades cognitivas naturales y la forma de aprendizaje. El peligro es pensar que su método es la panacea. Su modelo es simplemente una provocación que desafía al sistema y propone nuevas formas de organizarlo. Cada uno tiene que dar con el sistema que mejor se adapte a su entorno. He visto los resultados de algunos de los centros en los que se aplica su sistema: en algunos son brillantes, en otros no tanto. Por encima de todo, creo que el modelo de Schank sirve para avivar el debate. Él sería el primero en decirle que no siga su sistema ciegamente”, subraya.

Trataría de potenciar el desarrollo de las habilidades naturales de aprendizaje de los niños. Creo que los pequeños son aprendices avezados, tienen una increíble curiosidad natural. La mayor parte de conocimientos que adquiere una persona, como identificar las entonaciones vocales o interpretar expresiones faciales, acontece antes de que llegue al colegio. El actual sistema, que consiste en llevarles a unas aulas, inyectarles información y devolverles a sus casas, es insuficiente. El punto clave es cómo desarrollar y nutrir sus talentos naturales. Deben ser alumnos activos, no pasivos.

¿Qué competencias debe adquirir un alumno del siglo XXI?

Las esenciales son la colaboración, la solución de problemas, el espíritu emprendedor, perseguir intereses propios, tener espíritu crítico y desafiar las convenciones. El sistema debe preparar a los jóvenes para que se adapten a un mundo en constate cambio, para que sean más lanzados e independientes, que tengan más control sobre sus vidas y colaboren entre ellos para encontrar soluciones a los problemas.

¿Cambiaría, entonces, las asignaturas habituales?

¿Se ha preguntado alguna vez por qué estudiamos en base a asignaturas? Es una manera ridícula de compartimentar el conocimiento. El mundo real no funciona así. Habría que diseñar la manera en que la experiencia y el conocimiento de cada materia estuviesen mejor integrados. Los niños se desenvuelven mejor en entornos multitarea. Cuando juegan a las consultas médicas usan conocimientos de lengua, matemáticas y ciencias a la vez. Si el aprendizaje tiene lugar en ambientes ricos en contextos, nadie quedará realmente desconectado. Es importante que el componente experiencial gane peso frente al académico, que ahora mismo monopoliza la enseñanza.

¿Cómo encajan en este modelo los deberes y los exámenes?

Estamos en un punto en el que todo el mundo coincide en que necesitamos innovar y remodelar el sistema educativo, pero al mismo tiempo no dejamos de evaluar su rendimiento en base a métricas del siglo XIX. ¡Es ridículo! No me malinterprete: por supuesto que hay que evaluar continuamente el progreso de cada niño. Sería indicado medir el rendimiento también en función de cuán bien se desenvuelven los estudiantes en los valores y conocimientos trabajados, de cómo relacionan habilidades con intereses y de qué propósitos insertan en cada actuación.

¿Cuánto tiempo llevaría completar este cambio de modelo?

Yo soy optimista, porque los niños son colaborativos por naturaleza y las nuevas tecnologías son, en mi opinión, muy buenas para su desarrollo. Cuando yo era pequeño, la idea de poder hablar con un niño ruso parecía ridícula. Hoy mi hijo juega y se comunica con niños de todo el globo con su consola. Creo que dentro de no mucho los padres desafiarán la propia idea de llevar a sus hijos a la escuela, apostando por modelos de educación colaborativa y online. Puede que las escuelas se queden obsoletas antes de lo que creemos. Nuestros hijos son unos consumidores muchísimo más complejos de lo que nosotros éramos a su edad. También son mucho más incontrolables. Hoy en día, si no les gusta algo, lo cambian.

 

Las mujeres son más constructivas en las discusiones de Wikipedia

Un estudio explica que las mujeres están más interesadas en relacionarse con los demás porque usan palabras más sociales y hacen referencia a sí mismas

Barcelona (EFE).- Las mujeres utilizan más palabras sociales y son más constructivas que los hombres en sus discusiones de la Wikipedia, según un estudio que ha elaborado el centro tecnológico Barcelona Media tras analizar el lenguaje de 12.000 editores en las páginas de discusión de la enciclopedia online.

Según el estudio, los mensajes escritos por mujeres en las páginas de discusión de la Wikipedia usan un lenguaje que promueve más la relación y la conexión emocional en comparación con los hombres.

Esta característica, según el estudio, favorece un entorno de debate más constructivo y muestra que las diferencias de género juegan un papel relevante en las iniciativas de colaboración online.

El estudio, titulado "Emociones a debate: Género, estatus y comunicación en la colaboración online", ha examinado el lenguaje de los 12.000 editores que, al menos, habían escrito 100 comentarios en las discusiones sobre artículos de la versión inglesa de la Wikipedia.

Sólo el 9 % eran mujeres, dato que refleja la brecha de género ya registrada anteriormente en la comunidad de editores de Wikipedia.

El estudio explica que las mujeres están más interesadas en relacionarse con los demás porque usan palabras más sociales y hacen referencia a sí mismas y a otros más de lo que lo hacen los hombres.

Según los investigadores, "un aumento de este estilo comunicativo podría generar un círculo positivo que condujera a un ambiente más constructivo y a un aumento de la moral de la comunidad, lo que ayudaría a involucrar a más mujeres y a reducir así la brecha de género existente en la Wikipedia".

Sobre la actitud emocional de los editores de la Wikipedia en general, la investigación señala que los administradores mantienen un tono "neutral" en su diálogo con la comunidad, mientras que los demás usuarios se muestran "más emocionales" y orientados a establecer vínculos sociales con el resto.

Sin embargo, las mujeres administradoras son una excepción en este colectivo, ya que utilizan un lenguaje más orientado a la relación, lo que apunta a una diferencia de estilo de liderazgo según el género.

Los investigadores del estudio concluyen en este sentido que las experiencias de colaboración online deberían tener en cuenta el rol de las emociones y del estilo de comunicación entre los participantes de la Wikipedia para mejorar su funcionamiento y atraer más usuarias y, quizás, también más usuarios.

Las mejores imágenes del cerebro

Científicos consiguen observar las conexiones entre las neuronas y los circuitos cerebrales con un detalle sin precedentes

Un grupo de investigadores de la Escuela de Medicina de la Universidad de Stanford ha desarrollado un nuevo método que permite contemplar, en todo su esplendor y en 3D, el funcionamiento de los circuitos cerebrales con un detalle sin precedentes. El vídeo bajo estas líneas, que muestra la corteza cerebral de un ratón, recorre la impresionante imagen obtenida por los neurólogos. El nivel de detalle es tal, que los investigadores han podido contar sin dificultad las conexiones sinápticas entre las neuronas y distinguir a la perfección entre los diferentes e intricados circuitos cerebrales. Algo que hasta ahora resultaba imposible.
Las mejores imágenes del cerebro
U. STANFORD 
La corteza cerebral de un ratón

Como mejorar la memoria en un abrir y cerrar de manos

Ciencia / Neurociencia

Pilar Quijada

Día 26/04/2013 - 12.29h

Apretar el puño derecho durante 90 segundos ayuda a la formación de la memoria y hacerlo con el izquierdo nos ayuda a recordar

Apretar el puño derecho durante 90 segundos puede ayudar a la memoria

Apretar el puño derecho durante 90 segundos puede ayudar en el proceso de formación de la memoria. De igual modo, apretar el izquierdo cuando necesitamos recordar algo puede hacer esta tarea más fácil. Al menos eso es lo que propone en el último número de “Plos One” un grupo de investigadores de la Universidad de Montclair (New Jersey, EEUU), encabezados por Ruth Propper.

Y es que, al parecer, un gesto tan aparentemente sencillo como apretar las manos es capaz de aumentar la actividad de las neuronas en el lóbulo frontal, la parte más evolucionada de nuestro cerebro, implicada en las funciones cognitivas más complejas y que ejerce de “director de orquesta”. Una zona que tiene también un papel muy importante a la hora de almacenar y recuperar los recuerdos.

Los investigadores de Montclair decidieron estudiar este curioso efecto basándose en el modelo de asimetría hemisférica en la codificación y recuperación de la memoria (HERA, por sus siglas en inglés) propuesto por el psicólogo Endel Tulving, toda una autoridad en el estudio de la memoria. Según este modelo, el lóbulo prefrontal izquierdo se encarga de archivar (codificar) los recuerdos, mientras que el derecho se especializa en su recuperación cuando necesitamos recurrir a ellos.

Mediante pruebas electroencefalográficas se ha visto además que contraer la mano izquierda durante 90 segundos aumenta la actividad en el hemisferio cerebral contrario, es decir, el derecho, y viceversa, para aumentar la actividad en el izquierdo basta con apretar la mano derecha durante el mismo tiempo. Esta activación cruzada se debe a que cada hemisferio cerebral regula el lado contrario del cuerpo (el hemisferio derecho regula el lado izquierdo y viceversa).